Lo que tus uñas pueden revelar sobre tu salud (y por qué no deberías ignorarlo)

Las uñas no solo cumplen una función estética. Su color, textura y forma pueden ofrecer pistas importantes sobre el estado general del organismo. Aunque muchas alteraciones no representan un problema grave, ciertos cambios persistentes sí podrían estar relacionados con deficiencias nutricionales, infecciones o enfermedades que conviene revisar con un profesional de la salud.

Uñas amarillas: mucho más que esmalte

Uno de los cambios más frecuentes es la aparición de un tono amarillento. En muchos casos se debe al uso continuo de esmaltes oscuros, especialmente cuando no se utiliza una base protectora. El tabaco también puede provocar esta coloración.

Sin embargo, cuando el problema persiste, las uñas amarillas podrían estar relacionadas con hongos, alteraciones hepáticas o déficits vitamínicos.  

Las manchas blancas no siempre significan falta de calcio

Existe una creencia muy extendida: las pequeñas manchas blancas indican carencia de calcio. Pero esto rara vez es cierto.

La mayoría de las veces aparecen tras pequeños golpes o traumatismos en la matriz de la uña. Aun así, cuando son abundantes o aparecen en varias uñas al mismo tiempo, podrían asociarse con falta de zinc u otros desequilibrios nutricionales.  

Uñas quebradizas: una señal de alerta frecuente

Las uñas que se parten con facilidad suelen estar relacionadas con deshidratación o contacto excesivo con productos químicos agresivos, como detergentes o removedores con acetona.

También pueden influir el estrés, una alimentación pobre en vitaminas del grupo B o incluso problemas hormonales y dermatológicos. En personas mayores, además, es habitual que las uñas se vuelvan más frágiles con el paso del tiempo.  

Tonos azulados o verdosos: cuándo prestar atención

Las uñas con tonalidades verdosas suelen asociarse con infecciones bacterianas o presencia de hongos.

En cambio, si adquieren un color azulado o morado, podría tratarse de una señal de baja oxigenación en la sangre, algo que a veces se relaciona con problemas respiratorios o circulatorios.  

Estrías y surcos: qué significan realmente

No todas las líneas en las uñas son motivo de preocupación. Las estrías verticales suelen aparecer con la edad y normalmente son benignas.

Las líneas horizontales, en cambio, pueden indicar que el organismo atravesó un periodo de estrés físico importante, fiebre alta, infecciones o alteraciones metabólicas. Estas marcas aparecen porque el crecimiento de la uña se interrumpe temporalmente.  

Uñas en forma de cuchara

Cuando la uña presenta una curvatura hacia adentro, formando una especie de cuchara, podría existir una deficiencia de hierro.

Este tipo de alteración, conocida como coiloniquia, suele asociarse con anemia ferropénica y merece una evaluación médica si aparece de forma persistente.  

Cómo mantener unas uñas saludables

Pequeños hábitos cotidianos pueden marcar una gran diferencia:

  • Mantener las uñas limpias y secas.
  • Evitar morderlas.
  • Utilizar productos cosméticos de buena calidad.
  • Hidratar manos y uñas regularmente.
  • Llevar una alimentación equilibrada rica en vitaminas y minerales.
  • Usar guantes al manipular productos de limpieza.

Además, cualquier cambio repentino en el aspecto de las uñas que no desaparezca con el tiempo merece atención profesional.